Fuente: Prensa Andina
Nunca antes el fútbol fue visto como un negocio a nivel mundial, en la actualidad las cifras que pagan por jugadores llegan a superar los 222 millones de dólares, caso Neymar, pero por qué Perú un país en donde el deporte del fútbol es muy popular no se ha podido lograr exportar una gran cantidad de jugadores, pues bueno debido a un escaso proceso de formación de menores, ya que en los diferentes equipos de primera división. Segunda división y academias tradicionales como Cantolao o Esther Grande de Bentín no cuentan con la tecnología, capacitación e infraestructura para poder lograr formar jugadores de élite mundial. Es obvio que existen excepciones, jugadores que lograron salir a temprana edad del país, pero es la gran minoría en un mundo de total informalidad.
Las cifras hablan por sí solas, en los últimos años solo el 3% de los
ingresos en clubes peruanos fue por la exportación de jugadores, en cambio en
países como Colombia y Chile la cifra va desde 41% a 22% respectivamente. El
Perú necesita de un cambio desde las raíces en el tema de proceso de formación
de menores, por ejemplo, en Venezuela
se lleva a
cabo un trabajo
que ya está
empezando a dar frutos, clasificación y
finalista al mundial
Sub 20, de la misma
manera en Colombia
el presidente Juan Manuel Santos ha creado un Ministerio del Deporte que
ha logrado posicionar muy bien
a sus deportistas
en los últimos
Juegos Olímpicos. Si
bien la Federación Peruana de
Fútbol ha creado un plan centenario en donde el presidente, en aquel entonces
Edwin Oviedo, indicó la cifra de 7.5 millones de dólares a invertir en infraestructura y
proceso de menores, no es suficiente. Los
últimos torneos disputados por la selección Sub 20 y Sub 17 han demostrado
que aún el Perú no está para competir con las grandes potencias del fútbol sudamericano, ya que equipos
tradicionales del fútbol peruano no invierten en menores.
Según palabras del jefe de la unidad técnica, Daniel Ahmed, un equipo
peruano debería invertir entre 100 y 150 mil dólares anuales para poder abarcar
3 comandos técnicos, uno para cada división, camisetas y la manutención de
todos los jugadores. Pero este costo puede variar de acuerdo a la calidad de
entrenadores que desee tener el equipo.
Entre el 2015
y el 2018
la Federación Peruana
de Fútbol entregó
a los clubes profesionales 3.2 millones
de dólares, monto
que bien invertido
pudo salvar a clubes quebrados
con la venta
de algún jugador al extranjero, pero
la falta de capacitación de técnicos en formación de
menores en el país no es muy alentadora, los
clubes deberían ver
como una opción el
poder enviar a sus técnicos de las categorías menores a Europa, continente
que nos lleva
años luz en
formación de menores, pagarles
las pasantías, viáticos y recuperarlos en alguna posible venta de un jugador formado en sus
canteras. Es de
conocimiento que materia
prima en el Perú
siempre existió, que
países sudamericanos admiran
y recalcan la
técnica del jugador peruano,
pero esto sin
un buen proceso de
formación solo quedaría en jugadores dando vueltas en
equipos del fútbol peruano, clubes que ven como gasto a los menores y no como
una inversión que puedan posicionarlos en el globo mundial del fútbol.
La Federación debería
optar por sumar
otras alternativas, crear
nuevos planes en menores,
descentralizar el torneo
de Copa Federación, además
de incluir la capacitación de
personas preparadas en el
cargo. Mientras que
no mejoremos los cimientos
de nuestro fútbol
peruano, lograr clasificaciones y
títulos en categorías menores, solo serán producto de
alguna bonita casualidad y no de la consecuencia de un trabajo plasmado a largo
plazo.

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